Los perros de la lluvia, los años salvajes y la máquina de huesos (La revolución continúa)


Los perros de la lluvia
De nuevo, nuestro protagonista, Tom Waits, se encuentra en Nueva York. Una noche conoce al otro director de cine, junto a Francis Ford Coppola, que más importancia tendrá en su carrera cinematográfica. Jim Jarmusch. No tardarán en trabajar juntos.
En el otoño de 1984 está componiendo las canciones que formarán parte de la segunda parte de La Trilogía de Frank. Como dije en la anterior entrada, es uno de mis dos discos favoritos de esta segunda etapa musical. Lo grabará en un par de meses del verano del 85. Y por primera vez lo hará fuera del estado de California, en concreto en los estudios RCA de Nueva York.
Él y su mujer combinan su trabajo en el futuro disco, Rain dogs, con la obra de teatro Frank´s wild years.
Vuelve a ser el productor del elepé y añade más instrumentos estrambóticos a las sesiones de grabación.
19 canciones de diversos estilos, a simple vista y en muchos casos, irreconciliables. El blues y el jazz, la música caribeña, la tarantela, el sonido de los cabarés alemanes de los años 20 y 30 del siglo XX, como en la canción que da título al disco, los funerales bulliciosos de Nueva Orleans. Digamos que es un disco de Tom Waits. Un género aparte.
El guitarrista de los Rolling Stones, Keith Richards, participa en tres canciones, tocando la guitarra y metiendo algunos coros con su limitada voz.
Es un mosaico completo, cuyas piezas, algunas de poco más de un minuto, encajan una tras otra.
No hay desperdicio en este disco, pero el primer sencillo y la canción más conocida, sin ninguna duda, es Downtown train. La versión de Rod Stewart se situó en los primeros puestos de las listas, aunque a mí me resulta muy almibarada, y con diferencia prefiero la original, con la voz ronca de su autor y esas guitarras precisas y afiladas.
Las ventas de Rain dogs son mayores en Europa que en los Estados Unidos. Junto al disco, también llega al mundo su segundo hijo, Casey Xavier.
En este momento la familia Waits se traslada a Nueva Jersey, donde viven los padres de Kathleen.
El matrimonio apenas da juego a la prensa. La gira del disco es muy corta. Se presenta en varias ciudades de Inglaterra, Alemania, Francia y los países nórdicos. En Londres, llena ocho noches un teatro.
Los años salvajes de Frank
Tom y Kathleen ya tienen su obra terminada. Por supuesto, es un musical. Ella escribe los diálogos y demás textos y él se encarga de la música.
En junio de 1986 se estrena en Chicago. En el disco Swordfishtrombones hay una canción con el nombre de la obra de teatro, que actúa como resumen de esta. Y su siguiente elepé también tendrá el título de Frank´s wild years.
Waits define la creación teatral como una mezcla entre las películas Cabeza borradora y Qué bello es vivir.
Las críticas son buenas y se mantiene tres meses en cartel. Poco después se pondrá a hacer un nuevo disco usando las canciones que había compuesto para la obra. Hace algunos cambios en ellas e incorpora a la grabación una nueva colección de instrumentos inusuales. Un megáfono transistorizado, que utilizará a partir de ahora de forma muy frecuente en sus actuaciones, mellotrón, saxo barítono, contrabajo, marimba…
Son 17 canciones. Innocent when you dream aparece en dos versiones diferentes. Way down in the hole será, 15 años después, la canción de apertura de los episodios de las 5 temporadas de la serie The Wire, a mi modo de ver, la mejor de todos los tiempos.
En cada una de las temporadas del mítico serial aparece una versión diferente del tema. El grupo de gospel Blind boys of Alabama en la primera. La versión original de Tom Waits en la segunda. The Neville brothers en la tercera. En la cuarta es cantada por un grupo de adolescentes de Baltimore, donde se desarrolla la historia. Y en la quinta, se encarga de ella un Forajido del country, Steve Earle.
Los tres discos de la Trilogía de Frank van unidos por ser muy diferentes a los anteriores, los de los años 70, aunque entre ellos también hay bastantes diferencias.
En 1986 se estrena Bajo el peso de la ley. Su primera colaboración seria con Jim Jarmush. Y es su papel más importante hasta el momento. Interpreta a un personaje central, junto al músico John Lurie y el luego oscarizado Roberto Benigni.
La gira de Frank´s wild years transcurre por varios teatros y los trucos escénicos se multiplican.
En otoño de 1987 regresa a Los Ángeles con su familia. En 1981, con Kathleen embarazada de su primer hijo y sin apenas dinero, Tom había puesto su voz en un anuncio de comida para perros, algo que siempre ha lamentado. Ahora, Frito-Lay emite, en septiembre del 88, anuncios en 200 emisoras de radio estadounidenses para lanzar unas patatas fritas. La canción se parece demasiado a una de Tom Waits y está interpretada copiando su estilo inconfundible. La compañía había intentado, sin éxito, que el propio autor colaborara.
Tom pone una demanda federal por apropiación de su obra, falsedad y usurpación. Exige una compensación de unos dos millones y medio de dólares.
Los juicios y recursos llegan hasta agosto de 1992. Waits gana. La cifra que recibe es superior al dinero que ha ganado por las ventas de sus discos hasta este momento, un periodo de unas dos décadas.
Ahora, Tom Waits es un hombre rico. Gracias a la enorme cantidad de dinero del juicio y a la versiones que se hacen de forma continua de sus composiciones. En este mismo año 92, Rod Stewart llega a los primeros puestos de las listas con su almibarada versión de Tom Traubert´s Blues.
Pero Waits volverá en el futuro varias veces a los tribunales, enfrentándose a las grandes corporaciones.
Ya apenas tiene contacto con los medios de comunicación. Esto es lo que dice al respecto: “Veo como mucha gente habla con la prensa. Para mí, es un poco como hablar con la policía”.
Entre 1987 y 1992 participa en 10 películas. Su amistad con Jim Jarmush ha crecido en estos años. Los dos forman parte de un club llamado Los Hijos de Lee Marvin, que se dedica a revisar las películas del actor.
En esta época se publica sin su consentimiento Tom Waits: the early years. En gran parte son solo esbozos, maquetas sin pulir de su primera época, desechos.
La máquina de huesos
Tras esto nacerá la que para mí es probable que sea su obra cumbre, con el permiso de Rain dogs: La máquina de huesos. Bone machine. Se publicará en agosto de 1992.
La grabación coincide con el rodaje de la nueva versión de Drácula, de Francis Ford Coppola- Tom interpreta un personaje, si no principal, sí muy importante en el desarrollo de la historia.
Se instala para trabajar en el disco en un almacén desvencijado, en el campo del norte de California, con el suelo de cemento y las ventanas rotas. Hay nuevos instrumentos raros. Como el llamado Acertijo. Un armatoste metálico en forma de cruz latina. La Biblia está omnipresente en las letras. Son 16 canciones. La mitad las ha compuesto mano a mano con su mujer, Kathleen Brennan. La portada es obra de Jesse, hijo de Bob Dylan, con el que trabajará muy a menudo a partir de ahora.
De nuevo, el disco es un mosaico perfecto en el que, en mi opinión, no sobra nada. Lanza dos sencillos. Goin´out the west y I don´t wanna grow up. De la segunda harán una versión, todavía más acelerada que la original, los Ramones. El elepé se cierra con una canción compuesta e interpretada a medias con Keith Richards, el de los Rolling Stones.
Bone Machine recibe el aplauso unánime de la crítica. Y se lleva el Grammy al mejor disco alternativo. La reacción de Tom es esta: “¿Alternativo a qué? ¿Qué coño significa eso?” .
No te pierdas la próxima semana el cierre de esta serie con las andanzas en los últimos tiempos del gran Tom Waits.

2 Comments
ExoWatts
Great content! Keep up the good work!
David Gallego Rojo
Muchas gracias. Es muy importante para mí.