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Dioses sobre La Tierra-Sexta parte

La maldición del Dirigible

El batería de Led Zeppelin, John Bonham, va de mal en peor. Ahora se viste como los violentos y degenerados muchachos que aparecen en la película La naranja mecánica, con un mono blanco y un bombín negro. Resulta, a todas luces, inquietante. Y dadas sus imprevisibles formas de reaccionar, muy peligroso. 

Los caprichos de la banda en sus habitaciones de hotel son extravagantes y excesivos. Jimmy Page exige que las cortinas estén siempre echadas, tanto de día como de noche. El lujoso cuarto debe estar iluminado con velas negras. En el frigorífico, botellas de champán Don Pérignon. En cuanto a John Bonham, sus exigencias consisten en tener a su disposición una mesa de billar de tamaño reglamentario y un piano de cola, que intenta hacer pedazos para tirarlo por la ventana de su suite de Los Ángeles. Las noticias vuelan. El hotel Plaza de Nueva York conoce las excentricidades del batería. Así que pide una fianza de 10.000 dólares antes incluso de aceptarlo en su edificio. 

Cuanto más se prolongan las giras, más bebe John Bonham. Y su mujer, Pat, está embarazada de su segundo hijo. Una niña en este caso, Zoë. El batería quiere pasar más tiempo en su casa. Y paga sus frustraciones con el primero que pasa por delante. Con terribles consecuencias, a veces, también para él. 

Y ya no se trata tan sólo del alcohol. En el escenario, sentado ante su batería, tiene una bolsa de plástico entre sus piernas que contiene una onza de cocaína. Cada poco tiempo mete su mano en ella y al sacarla, pasa la sustancia blanca por su boca y su nariz. El personal de gira que luego desmonta el equipo se encuentra con grandes cantidades de coca derramada en los tapetes del suelo, que luego se reparten. 

El comportamiento del batería es tan errático que Jimmy Page y Peter Grant siempre se aseguran de que sus habitaciones estén en diferentes plantas de la de John Bonham. John Paul Jones ha advertido de sus deseos de abandonar la banda debido a la incontrolable situación.  

Led Zeppelin son los reyes absolutos de la escena. Tienen un séquito de guardaespaldas que van armados y que no dudan en usar la violencia en cualquier momento. Incluso John Bonham encañona al bajista del grupo Deep Purple en uno de sus delirios de alcohólico y drogadicto, acusándole de haberse acostado con su mujer. 

A nivel comercial no se pueden quejar de nada. Pese a que sus vidas vayan a la deriva. Physical Graffiti se vende muy bien. Y sus cinco álbumes anteriores vuelven a entrar en las listas de éxitos. Pero en esta gira por los Estados Unidos de 1975, la heroína adquiere un papel protagonista. 

Jimmy Page y, cómo no, John Bonham, se vuelven adictos al caballo. Jimmy es ahora más misterioso e introspectivo. John, mucho más irascible y depresivo de lo que ya era. Los rasgos más negativos de su personalidad parecen acentuarse. 

En el caso de su mánager, Peter Grant, al que su mujer lo ha abandonado y él no lo encaja bien, se encierra en su habitación de hotel durante días enteros en los que consume grandes montañas de cocaína. 

Para rematar la situación, los cinco, la banda más su mánager, deben convertirse en exiliados fiscales. Tienen que abandonar Gran Bretaña, sin posibilidades de regresar en un corto plazo. John Bonham, en un principio, se niega a hacerlo. No concibe pasar tanto tiempo alejado de su mujer e hijos. Peter Grant se lo deja muy claro: si se queda en su país, perderá el 95% de sus beneficios. 

Robert Plant y Jimmy Page, junto a sus respectivas familias, recorren parte de Marruecos y del Sáhara español. Después, viajan a Suiza y luego a Grecia, al archipiélago de Rodas. Jimmy los deja para volar a Sicilia, donde quiere visitar la abadía de Thelema, en la que Aleister Crowley vive durante una temporada a principios de los años 20, realiza todo tipo de rituales mágicos y las paredes del santuario están llenas de extrañas pinturas del ocultista. Según cuentan los que la visitan, se respira en el lugar un ambiente insano, maligno. Jimmy Page está pensando en comprarla, pero algo le hace echarse para atrás. 

Tienen pensado reunirse con toda la banda en París. Comenzarán a ensayar para otra nueva gira estadounidense. El inicio ya está programado. Dos conciertos en el Oakland Coliseum de San Francisco. Son 90.000 entradas. Y ya están agotadas para los dos días.

Pero al día siguiente de que Jimmy Page vuele a Sicilia, las familias de los músicos deciden hacer una excursión por la zona. Maureen, la esposa de Robert Plant, conduce el Austin Mini de alquiler. Su marido va a su lado. Mientras que sus dos hijos, Karac y Carmen, junto a Scarlet, la hija de Jimmy Page, ocupan el asiento trasero. 

El coche derrapa y se sale de la carretera. Choca de frente contra un árbol, al borde de un precipicio. Robert acaba encima de su mujer, con el tobillo y un hombro destrozados, además de romper unos cuantos huesos de su pierna. Pero la peor parte se la lleva Maureen. Él cree que está muerta. Sangra de forma abundante y no tiene consciencia. Los niños no dejan de gritar. Por suerte, la mujer de Jimmy Page va detrás, en otro coche alquilado, y pide ayuda de inmediato, aunque pasan varias horas hasta que llegan a rescatarlos. 

Maureen se ha fracturado el cráneo y tiene rotas la pelvis y una pierna. Karac, con 4 años, también se ha roto una pierna. Carmen, de 6, la cadera. Scarlet, la hija de Jimmy Page, es la única que sale ilesa, con apenas unos rasguños.  

Los trasladan a Londres al día siguiente en un avión privado. Pero Plant tiene que salir de Inglaterra para seguir siendo un exiliado fiscal. Maureen se queda ingresada en el hospital. 

Las giras quedan suspendidas por tiempo indefinido. Así que se toma la decisión de trabajar en el siguiente álbum de Led Zeppelin. 

A finales de septiembre, Robert Plant coge un avión con destino a Los Ángeles. Le acompañan sus muletas y una silla de ruedas. Jimmy Page le espera en una casa al borde de la playa, en Malibú. A Robert le parece una buena idea escribir nuevo material junto a Jimmy. Supone que le hará bien para su recuperación. Pero Jimmy es un adicto. Para lograr estar activo casi de forma continua, necesita grandes cantidades diarias de drogas. “La casa de la heroína”, es el sobrenombre de la vivienda. 

Las canciones para el nuevo álbum se crearán desde cero, no como las del doble Physical Graffti, en el que casi la mitad eran temas sobrantes de discos anteriores. 

El disco comienza con una canción de más de 10 minutos llamada Achilles last stand, con una guitarra machacona sobre la que un grupo como Iron Maiden tiempo después construirá buena parte de su carrera. Y es que, al menos a un nivel musical, es un trabajo en el que Jimmy Page se ocupa de casi todo. Predominan las guitarras en las 7 canciones que componen el trabajo. Él siempre ha proclamado que es su disco favorito de Led Zeppelin, a pesar de que muy pocos estén de acuerdo. Pero no niego que muchos grupos matarían por tenerlo en su discografía. 

El día de Año Nuevo de 1976, después de 5 meses, Robert Plant da sus primeros pasos sin ayuda de nada ni de nadie. Unos días después vuelven a Nueva York. Jimmy Page trabaja en la banda sonora de la película postergada desde hace 3 años. En cuanto a John Bonham, sigue intoxicándose sin ponerse límites. 

Cuando el disco, titulado Presence, sale a la venta el 31 de marzo de 1976, no tarda en alcanzar el número 1. Las críticas son buenas. Los llaman “los campeones del heavy metal del universo conocido”. El problema es que las ventas se detienen muy pronto. 

Como siempre, de un modo relativo, Presence es un fracaso. Así que se centran en la película y en su banda sonora. Se llamará como una de sus canciones, The song remains the same. Se estrena en Nueva York el 20 de octubre de 1976. Los críticos están de acuerdo en calificarla como «autoindulgente y aburrida», propia de personas endiosadas que no viven en el mundo real. En estas fechas, el punk-rock comienza a llamar la atención. Led Zeppelin son despreciados por el nuevo movimiento, y es al primer grupo al que colocan la etiqueta de ”dinosaurio». Y ya son dos fracasos consecutivos. 

En enero de 1977 llegan buenas noticias. Robert Plant dice que está listo para volver a salir a la carretera. Su mánager, Peter Grant, se da prisa en organizar la que será su gira más larga por los Estados Unidos. 51 fechas en cuatro meses y medio. John Paul Jones aparecerá sobre el escenario con una guitarra de triple mástil, que le permite tocar el bajo y la guitarra rítmica en la misma canción. 

Es, con toda probabilidad, la etapa más oscura de la banda. Jimmy Page, con una delgadez extrema, se pasea con un traje blanco con un enorme dragón rojo impreso. Sus pupilas dilatadas están protegidas por gafas de sol las 24 horas del día. Se pasa días sin dormir y se alimenta en exclusiva de productos líquidos. Durante los cuatro conciertos seguidos en el gigantesco estadio de Chicago, se presenta ataviado con una gorra de las SS nazis y botas militares. Durante la tercera noche tienen que abandonar el escenario. Jimmy no parece saber dónde está y no reconoce la canción que el grupo interpreta. 

La primera parte de la gira acaba el 30 de abril de 1976. Tocan ante 76.229 personas en Pontiac, Michigan. Un nuevo récord. 

Unos meses después están de nuevo en los Estados Unidos. John Paul Jones, que tiene con él a su mujer e hijos durante la gira, sigue con su filosofía de siempre: mantenerse lo más alejado posible de los problemas, que por entonces son muy numerosos. Hay asuntos de drogas muy graves y agresiones por parte de los guardaespaldas de la banda, con diversas denuncias. Led Zeppelin se han rodeado de personas muy poco recomendables.  

El 26 de julio la banda se encuentra en Luisiana. Robert Plant recibe una llamada de su esposa Maureen desde Inglaterra. Su hijo de 5 años, Karac, tiene una grave enfermedad estomacal de tipo vírico. Está desesperada. 

Dos horas después, Maureen llama de nuevo. Karac ha muerto. Se cancelan de inmediato los 7 conciertos que les quedan para concluir la gira. 

30 años más tarde, Robert Plant dirá que 1977 fue el año en el que todo se detuvo para él. Nunca podrá recuperarse del todo. En su proceso de duelo, John Bonham siempre está a su lado, algo que no hace el resto del grupo. 

Para añadir más leña al fuego, en septiembre, un Bonham alcoholizado que vuelve a casa desde el pub, a toda velocidad como en él es costumbre, se sale de la carretera en una curva. Es reticente a acudir a un médico, pero no le queda otro remedio que acceder a que lo vea uno. Tiene dolores tan fuertes que le cuesta respirar. Se ha roto dos costillas. 

Todo se achaca a la maldición de Led Zeppelin, que Jimmy Page ha provocado con sus prácticas ocultistas. Pero esto forma parte de la gran leyenda de la legendaria banda. Yo lo veo como una sucesión de desgracias, muchas de ellas provocadas por ellos mismos. 

¿Te está gustando? Espero que sí. La próxima semana seguiré hablando de este repóquer de ases rebosante de talento, excesos y desgracias. 

Te espero. Siempre.

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