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Blues de la Isla Esmeralda-Tercera parte

El guitarrista del pueblo

Estamos en 1976. El año en el cual nace un servidor. Rory tiene composiciones nuevas para el que será su sexto disco de estudio. Esta vez, al contrario de lo que venía siendo habitual hasta ahora, que era que él desempeñase las labores de producción en solitario, tendrá un colaborador. Es Roger Glover, el bajista de una banda inglesa legendaria de rock duro, Deep Purple, los del Smoke on the water. La primera canción que solemos tocar los que nos ha dado por coger una guitarra alguna vezYa se conocían, pues Rory había sido telonero del grupo. 

Durante el mes de septiembre se encierran en un estudio alemán. El resultado se publicará a finales de octubre. Calling card, es su nombre. El disco recibe elogios de todas partes, casi unánimes. No obstante, Rory no se muestra conforme. Cree que su sonido crudo, áspero, se ha suavizado demasiado. Lo cierto es que el elepé se compone de una decena de canciones excelentes. Y le sirve para emprender una de sus giras más largas y extensas, si es que hubo alguna corta. Visitará gran parte del mundo. Calling card sigue considerándose, hoy en día, uno de sus mejores trabajos. 

En el mes de diciembre del año siguiente graba un nuevo disco en la ciudad de San Francisco. También es ayudado por otro productor, Elliot Mazer, que ha trabajado, ya sea como ingeniero o en labores de producción, con Bob Dylan, Neil Young, o Frank Sinatra, entre muchos otros. 

El álbum está acabado, pero Rory no está contento con el resultado. No le gusta la mezcla final y discute con el productor. El elepé no se publica en este momento, a pesar de las protestas de la discográfica.  

Habrá que esperar a una fecha tan lejana como el 2011. Se llamará Notes from San Francisco, y se publica junto a un segundo disco en directo en la ciudad californiana, en aquella época, a finales de los 70. Son 24 canciones en total. Una docena por disco.  Un par de horas de disfrute. Y yo sigo sin comprender, cómo este trabajo no vio la luz en su momento, pues contiene canciones de muchos quilates. 

Regresa a Europa y se deshace de dos músicos, el batería y el teclista, permaneciendo solo el bajista Gerry McAvoy, que le acompañará durante toda su carrera en solitario, además, claro está, del propio Rory Gallagher. 

Contrata a un nuevo músico, más contundente con los tambores, Ted McKenna,  y vuelve al formato power-trío. Solo guitarra, bajo y batería. En 1978 aparecerá Photofinish, que lo acerca al rock duro en plena época punk. Estamos ante otro puñado de canciones memorables, alguna recuperada del disco abortado de San Francisco, al igual que lo será alguna del disco del año siguiente, Top priority, también con un sonido duro y afilado, como un golpe repentino.  

A finales de 1978, Rory ha dado un concierto espectacular, como suele ser habitual, en Los Ángeles. Está casi noqueado cuando entra en el camerino. No es capaz de salir para saludar a los fans y familiares, que es lo que hace siempre. Su hermano Dónal lo deja solo con su botella de Jack Daniels de después de cada actuación. Se queda fuera para impedir que alguien le moleste. 

La mayoría de los admiradores comprenden la situación y se van. Solo un tío raro, con el cabello revuelto y la cara tapada por una bufanda, insiste en hablar con Rory. Se pone muy pesado, y Dónal, acaba echándole a empujones. Mientras se va, forzado por el hermano de Rory, le dice que hace muy bien su trabajo, pero que él también es músico, y solo quiere ver al artista y decirle lo mucho que lo admira. 

Unos minutos después, alguien le comenta a Dónal que la persona a la que acaba de echar es Bob Dylan. Casi se desmaya. Sabe que su hermano lo idolatra. Sale corriendo de la zona de los camerinos y busca de forma frenética al tío de la bufanda. Logra encontrarlo, le estrecha la mano y no se la suelta hasta llevarlo de vuelta junto a Rory, donde se pasarán un buen rato hablando de música.   

Para coronar esta época tan fecunda, los años 70, tanto en cantidad como en calidad, aparecerá, ya en 1980, su tercer disco en directo, Stage truck, también muy recomendable y contundente. El ya veterano músico no transigía con las modas. En lugar de civilizarse, parecía más asilvestrado que nunca. 

De sus 14 discos oficiales antes de dejar este mundo, ya había entregado 11. Han sido años muy productivos, pero en los años 80 todo cambiará. 

En 1981, el batería Ted McKenna abandona la banda de Rory Gallagher. Es el tercero que lo hace. Es sustituido por Brendan O´Neill. Vuelven al estudio de Alemania para grabar el nuevo disco, Jinx

La publicación del nuevo trabajo tardará en producirse. Rory siempre estará obsesionado con controlar su música, y en no transigir con ninguna imposición de la industria, solo fiándose, desde lo que ocurrió con el grupo Taste, de su círculo más cercano, que consta de un número muy reducido de personas. Básicamente, su fiel escudero, el bajista Gerry McAvoy, y el mánager, su hermano Dónal. Después de tres discos chispeantes coproducidos junto con el ingeniero de sonido Alan O´Duffy, vuelve a tomar las riendas en solitario.

Durante los años 70 se había negado a lanzar sencillos al mercado, lo que le habría servido para que sus canciones aparecieran en la radio. Las campañas publicitarias eran muy discretas. No concedía demasiadas entrevistas. Su mejor forma de darse a conocer siempre fueron sus actuaciones en directo, el tradicional boca a oreja. Los asistentes salían transformados de ver un concierto de semejante huracán. Era lo más parecido a un acto iniciático. Pero como dije más arriba, en los años 80 las cosas cambiarían. 

La imagen es más importante que la música. Siempre tuvo su peso, pero ahora, con la recién nacida cadena musical MTV, en los Estados Unidos, los vídeos musicales serán fundamentales, con lo que la fachada tendrá mucha más relevancia que el interior, que en muchos casos está vacío. Rory, faltaría más, se niega a rodar videoclips. 

Abandona Chrysalis Records, que está más interesada en los grupos de moda que en un músico que no sigue ninguna. Buddah Records publicará el disco en Europa, y Mercury se hará cargo de ello en Estados Unidos. Tiene muchos problemas para conseguir un contrato, a pesar de todo su prestigio. El álbum no se venderá mal, aunque tampoco podría decirse que sea un éxito. Y de nuevo, tras la aparición del disco, se ha quedado sin contrato discográfico. Subsiste gracias a los conciertos, subiéndose al escenario de forma incansable.  

Pero tocar en directo sin tregua acaba teniendo consecuencias negativas. Su salud se resquebraja. Los viajes de miles de kilómetros, los conciertos de más de tres horas, vaciándose en el escenario, y los posteriores excesos alcohólicos, tienen su coste. 

Como nadie se atreve a publicar sus canciones en las condiciones que Rory exige, funda un sello discográfico, Capo Records. Han pasado 5 años desde su anterior elepé. Estamos en 1987. El nuevo álbum se llamará Defender. Otra vez, él es el único productor, como lo había sido hasta 1976. Regresa Lou Martin para tocar el piano. Y de nuevo, un gran disco que sumar a la ya larga lista. 

En 1990 volverá al estudio. Además del bajo de Gerry McAvoy, tras casi 20 años, la batería de Brendan O´Neill, tras casi 10, el piano de Lou Martin, presente en diferentes épocas de la carrera de Rory, se une John Cooke al órgano, un acordeonista y una sección de vientos con dos saxos y una trompeta. 

Y las actuaciones en directo no paran. Tras años de ausencia, volverá a los Estados Unidos. En uno de los conciertos que da en Los Ángeles, el guitarra solista de los Guns and Roses, Slash, se sube al escenario muy emocionado para tocar dos canciones con su héroe. 

Las composiciones para el nuevo disco, que se llamará Fresh Evidence, son, como casi siempre, brillantes, y suponen un claro homenaje a la música del Sur de los Estados Unidos. Gran parte de las letras son sombrías, apuntando a sus graves problemas de salud, y a la certeza de que su paso por este mundo no durará demasiado tiempo. 

La próxima semana, el final. No te lo pierdas. 

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