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El Jefe del Rock and Roll-Cuarta parte

Cara y Cruz del Sueño Americano

Después de la gira europea que lo trajo por primera vez a España, Bruce regresó a los Estados Unidos. Dio algunos conciertos más en su país natal, no muchos, y volvió a Nueva Jersey para trabajar en su sexto disco de estudio. 

 Todas las canciones estaban en una grabadora de cuatro pistas. En el dormitorio de su casa alquilada en Colts Neck, Nueva Jersey. Con ellas crearía Nebraska, y también buena parte, más de la mitad en realidad, de Born in the U.S.A. 

Su intención era regrabar todas las pistas con la E Street Band. De hecho, muchos años después, apareció en una edición especial, el “Nebraska eléctrico”, grabación con la que se había especulado durante décadas. Springsteen, cada vez que le preguntaban, ni confirmaba ni desmentía que ese disco existiera. 

Lo cierto es que después de un año, el 30 de septiembre de 1982, apareció un disco clásico del folk americano, Nebraska. Eran 10 canciones en las que se exploraba la otra cara del Sueño Americano. El único intérprete era Bruce Springsteen. Voz, guitarra y armónica. En las letras habla de forajidos, excluidos del sistema.También de su propia familia. 

Bruce estaba sufriendo, tras la exitosa gira de The River, una de las peores depresiones de su vida, como en parte cuenta la película del 2025, Deliver me from nowhere. Se refugió en la historia de los Estados Unidos, las narraciones de la escritora sureña Flannery O´Connor, los primeros discos de Bob Dylan, películas clásicas de Hollywood, como Las uvas de la ira, de John Ford, basada en la novela del Premio Nobel estadounidense John Steinbeck… 

De hecho, las canciones deben mucho a la novela negra, con sus frases cortas y certeras, como disparos a bocajarro. También al blues rural, con letras repletas de asesinatos y escenas de la vida cotidiana de hombres y mujeres con pocos recursos económicos. 

El disco se abre con la canción homónima, Nebraska, en la que narra la historia real de un asesino en serie. Mató al menos a 11 personas en 1958 mientras viajaba con su novia de 14 años. Refleja la falta de empatía del criminal. 

Atlantic city cuenta las guerras entre bandas en la ciudad homónima del estado de Nueva Jersey. Se hizo un videoclip para el tema. El primero en la carrera de Bruce. Es curioso que fuera precisamente para su disco menos comercial. Para el siguiente álbum se grabarían unos cuantos. 

Mansion on the hill evoca recuerdos de su niñez. Hank Williams, la leyenda del country, compuso una canción con un título casi idéntico, y es otro de los grandes ídolos de Bruce. 

Después aparece Johnny 99. De nuevo, se trata de la historia de un homicida. Aunque al contrario que el protagonista de la primera canción, no es un psicópata, y se muestra arrepentido de sus actos. Lo condenan a 99 años de cárcel, pero ruega que lo ejecuten para escapar de su vida llena de deudas, miserias y traumas. 

Highway Patrolman cuenta la historia de dos hermanos. Un policía honesto uno y un delincuente el otro. Cumplir con la ley o salvar a los tuyos. 

State Trooper habla de un ladrón de coches paranoico. No sabemos si el policía al que suplica que no lo detenga es real o producto de su imaginación. 

Used Cars abre la cara B del disco. Springsteen, de nuevo recurre para escribirla a recuerdos de su infancia. Los «coches usados» que compraba su padre, trabajador en fábricas durante buena parte de su vida, porque no disponía del dinero para comprar uno nuevo.

Open all night es una canción de rock and roll de los años 50 tocada con una guitarra acústica. Fue el segundo sencillo que apareció en Europa. Tocada con una eléctrica, recordaría a Chuck Berry, el considerado padre del rock and roll.

My father´s house de nuevo vuelve a sus recuerdos de infancia, con su padre en primer término, con el que desea hacer las paces. 

Reason to believe cierra este disco tan oscuro con un poco de esperanza. La moraleja es que, a pesar de todas las desgracias, hemos de encontrar “una razón para creer”. 

Es paradójico que, pese a que Nebraska no fue presentado en directo hasta la siguiente gira, apenas se publicitó y Springsteen no concedió entrevistas, en esta época se grabara su primer videoclip para ser emitido en la cadena televisiva MTV. 

 Si bien es verdad que él no aparece y está rodado en blanco y negro, siguiendo con la estética austera del disco. La canción es Atlantic City, primero de los dos sencillos publicados fuera de Estados Unidos. 

Sé que no es un disco para todos los gustos. Yo lo tengo entre mis preferidos del Jefe. Nadie confiaba en él, pero fue número 3 en el Billboard estadounidense. Su nombre ya tenía mucho peso por aquel entonces. Si bien, nada comparable a lo que estaba a punto de llegar. 

Born in the USA apareció en los escaparates de las tiendas de discos en junio de 1984. Un mes antes salió un sencillo de adelanto, que resultaría desconcertante para los que habían escuchado Nebraska. 

Dancing in the dark es una canción llena de sintetizadores y muy pegadiza. El videoclip del tema lo rodó el director de cine Brian de Palma. La adolescente que aparece al final, bailando con Bruce en el escenario, es Courtney Cox, la futura actriz de la serie Friends. Fue el primer sencillo y el primer éxito del elepé, pero hubo otros seis más, y todos alcanzaron el Top-10, igualando al Thriller de Michael Jackson. 

Y es que Born in the USA ha sido uno de los discos más vendidos de la historia del Rock. Bruce Springsteen se convirtió de la noche a la mañana en un icono universal. 

La discográfica, CBS, gastó millones de dólares en campañas publicitarias. El título del álbum y la bandera que aparecen en la portada, con lo que ello significa para la mayoría de los estadounidenses, hicieron el resto. 

Entre grandes y pegadizas melodías, las letras quedaron un poco olvidadas. En realidad, no eran muy diferentes a las de Nebraska.  

Las canciones hablaban de trabajos duros, esperanza y redención. Bruce y la E Street Band habían grabado varias decenas de ellas, pero el Jefe se quedó con la docena más comercial. 

La grabación duró más de dos años. Un trabajo duro que comenzó a partir de que finalizara la gira de The River. Un periodo en el que creó las canciones que aparecerían en Nebraska, Born in the USA y muchas otras. 

El segundo sencillo del elepé, Cover me, se publicó el último día de julio de este año. La había compuesto para Donna Summer, la reina de la música disco, pero al final decidió quedársela. 

El tercero, que compartía título con el álbum fue, como era previsible, otro bombazo. Pero de esta canción hablaré en la siguiente entrada, pues creo que me estoy alargando demasiado. 

Los siguientes cuatro sencillos ya aparecieron en 1985. Los títulos eran I´m on fire, una canción sobre el deseo sexual. Glory Days, donde la letra melancólica, recordando los días de juventud, contrasta con la entusiasta interpretación musical. 

Lo mismo pasa con el siguiente sencillo. Habla de estar cayendo en una depresión juvenil por el amor de una chica. Sin embargo, la música te lleva a la euforia. Esta es, ni más ni menos, una de las esencias del rock and roll desde su nacimiento. 

La última canción que se publicó como sencillo, ya a finales de 1985, fue la balada, My hometown, que como el propio título dice y recalca en la letra, habla sobre su ciudad natal desde la atalaya de los 35 años que tenía cuando la escribió. 

Pero no nos equivoquemos. Cualquiera de las doce canciones podría haber sido lanzada como sencillo. 

Mi intención era que Born in the USA fuera del último disco del que hablara en esta serie dedicada a Bruce Springsteen. Pero voy a hacerlo de uno más, que fue muy especial, y que pertenece a esta primera parte de su carrera, que comprende más de una década, desde sus inicios en la industria hasta la superestrella que desde entonces no ha dejado de ser. 

Y como sé que he dejado fuera muchas cosas importantes de la que, para mí, es la mejor época del Jefe, trataré de solucionarlo en la próxima y última entrada, al menos de momento, dedicada al Jefe del Rock and Roll. 

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