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Irlandés de Londres/Poeta de las cloacas-Segunda parte

El Rock and roll de las calles

Ser irlandés en Gran Bretaña en la década de los 70 te convertía en sospechoso de forma inmediata. Los atentados del IRA se multiplicaban. 

Shane siempre había sentido que no pertenecía a Inglaterra. No conseguía ligar con las chicas en las discotecas debido a su poco agraciado aspecto. Y recibía palizas de forma constante, al parecer por sus exaltadas proclamas a favor de los terroristas republicanos.  

En ese concierto del 3 de abril de 1976 había ido a ver a un cuarteto llamado 101ers. Estaba liderado por Joe Strummer, que luego formaría parte del otro grupo más famoso del punk inglés: The Clash. 

Cuando descubrió la ira y el nihilismo del grupo telonero, cuyo cantante era, como él, un irlandés londinense, según sus propias palabras, fue “cuando vi a Dios”. “… ese pequeño paddy pelirrojo que se echaba cerveza por la cabeza y se burlaba del público que le insultaba. Y luego se ponía a cantar un rock and roll estridente con letras obscenas. Pensé que era la banda que había estado esperando toda mi vida”. 

El 23 de octubre de ese mismo año, Shane MacGowan tuvo uno de sus momentos de celebridad local en el mundo del punk inglés. Se encontraba en un concierto de The Clash, al borde del escenario, besándose con Jane Crockford. Se la conocía como Mad Jane. Lo siguiente que se supo es que de una de las orejas de Shane manaba sangre de forma abundante. Un fotógrafo del New Musical Express aprovechó el momento. “CANIBALISMO EN EL CONCIERTO DE THE CLASH”, fue el título de la reseña del concierto en la célebre publicación musical. 

Todo el mundo hablaba de él en la escena punk de Londres. En pocas semanas, el ahora llamado Shane O´Hooligan, editó un fanzine, Bondage. Eran 6 folios escritos a mano. Las fotografías, recortadas de la prensa musical, estaban sujetas con imperdibles a las hojas de papel. 

Shane, que vivía a fondo esta escena, también influía en ella. El 22 de enero de 1977 fue a ver un concierto de The Jam, a los que no dejaba de elogiar desde su fanzine. Solo eran los teloneros, pero un mes después tenían un contrato con una discográfica importante, Polydor. 

Shane bailaba de forma continua al modo de los punkis, siempre con una camiseta sucia con la bandera de Inglaterra pintada sobre ella. Se la había regalado un vagabundo. Paul Weller, el líder de The Jam, la quería a toda costa. Pagó 500 libras a Shane por conseguirla. Parece ser que ambos quedaron satisfechos con el negocio.

En las Navidades de 1976, su padre y su hermana pequeña se habían mudado de forma definitiva al condado de Kent para vivir con Therese, que se había recuperado de su depresión. Solo le hizo falta una casa unifamiliar con un jardín. 

Mientras tanto, Shane seguiría viviendo con auténtica pasión la escena punk de Londres. 

Y en los últimos momentos de este año, Shane MacGowan conocería a Shanne Bradley. Ella trataba de formar una banda, sin grandes resultados, salvo unas pocas grabaciones con un sonido terrible. En la primavera de 1977 buscaba nuevos miembros. 

El grupo que lideraría ya tenía un nombre: Nipple Erectors (Erectores de pezones). Shane y Shanne serían el núcleo, él como cantante y ella como bajista. Durante un año ensayaron en su piso con diferentes percusionistas y guitarristas. Ambos tenían por entonces 19 años. El llevaba el pelo teñido de rojo, un abrigo y gafas oscuras. Ella, con el pelo muy corto, maquillaje corrido y una chaqueta vieja. 

Antes de que terminara el que fue un año muy conflictivo para Gran Bretaña, con el desempleo desbocado y los atentados del IRA cada vez más habituales, Shane dejó de ser un espectador para convertirse en el centro de atención. 

Los Nipple Erectors debutaron en el Roxy el 17 de septiembre de 1977. Se convirtieron en fijos de la escena londinense. Incluso, poco más de un año después de su estreno, actuaron en Belfast, en el Harp Bar, el primer local que permitía que se mezclaran protestantes con católicos durante el “conflicto irlandés”. 

En este 1978 grabaron algunas canciones con un pequeño sello discográfico recién creado, Soho Records. Shanne estaba tan borracha en una de las sesiones que se desmayó en el cuarto de baño. 

El disco no tuvo repercusión. Acortaron el nombre del grupo y se rebautizaron como The Nips. El nombre se consideraba sexista, aunque Shane decía no entenderlo, ya que todo el mundo tiene “pezones”. 

A Shane le interesaba que Shanne conociera a su familia de Irlanda. En el verano de 1978 se convirtió en la primera de sus novias que viajaba con él a Tipperary.  

The Nips siguieron tocando todo lo que podían y buscando una oportunidad que nunca llegó. En octubre de 1979 publicaron Gabrielle, una canción pegadiza, hecha para triunfar, pero tampoco pasó nada. 

Por otra parte, la relación entre Shane y Shanne se agotaba. Pese a que poco más de dos años antes habían jurado casarse. Al mismo tiempo, el grupo implosionaba. A mediados de 1980 hacían audiciones para encontrar nuevos músicos. 

A últimos de este año tuvo lugar el que sería el último concierto de The Nips. Siobhan, su hermana, recordaba así la estoica actuación de su hermano mayor: “El público no dejaba de escupir a Shane. Le estaban llenando de escupitajos, pero él siguió y siguió cantando”. 

Mary Buxton sería la siguiente mujer en la vida de Shane. Estuvo con él dos años, desde las casas okupas y los antros punk con el suelo pegajoso y lleno de cristales, hasta el ansiado triunfo musical. 

Shane y Mary iban a conciertos con regularidad. Ella era alcohólica y Shane también. Lo que hacía que en muchas ocasiones se separaran durante la noche. Llegaban al piso, cada uno por su cuenta, muy borrachos, bien entrada la mañana. 

Durante un tiempo Shane trabajó en el bar de un hospital. También Mary. Los dos tenían las llaves del local y a veces se quedaban como responsables del negocio. Las consecuencias de ello podían ser, y de hecho lo fueron en muchas ocasiones, catastróficas. 

Por esta época Shane ya tenía la idea de tocar canciones tradicionales irlandesas, pero con la energía y la rabia del punk. Se llamarían The New Republicans. En la primavera de 1981 hicieron su primera aparición en público. Sería la única.

En este año, los problemas en Irlanda del Norte se habían recrudecido. Los presos habían iniciado una nueva huelga de hambre. La elección de uno de ellos como diputado, Bobby Sands, había dado una mayor visibilidad a su causa, más aún cuando murió de inanición en su celda el 5 de mayo. Margaret Thatcher, inconmovible, demostró por qué le llamaban “La Dama de Hierro”. 

No eran buenos tiempos para ser irlandés en Inglaterra, de forma muy especial en Londres. Y los New Republicans interpretaban canciones rebeldes irlandesas en el Soho. El acento de Shane era inglés, londinense, pero exhibía con orgullo su herencia irlandesa. 

Los nuevos republicanos desaparecieron muy pronto, pero Shane tenía muy claro cómo quería que fuese su próximo grupo. 

La música tradicional irlandesa tenía muy poco que ver con el pop intrascendente que en ese momento dominaba en las listas británicas. Con los músicos que había logrado reunir, ensayaban allá donde se lo permitían, de forma especial en las casas de amigos. Shane no quería ser el centro de atención. Se conformaba con tocar la guitarra acústica. Así que además de reclutar más músicos, también había que encontrar a un cantante. 

Había pasado más de un año desde que los New Republicans ofrecieran su único concierto. Shane estaba desesperado por volver a actuar. Unos días antes de su nueva presentación en un pub, se unió al grupo Spider para compartir las voces con Shane. La batería la tocaría John Hasler, que ahora era el novio de Shanne Bradley, la antigua pareja de Shane y miembro de The Nips.  

En cuanto al nombre, adoptarían una expresión irlandesa: Pogue Mahone. De formal literal, “Bésame el culo”. 

No te pierdas la continuación esta próxima semana.

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