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Voz cavernosa/Canciones deslumbrantes-Segunda parte

Los discos noctámbulos de los 70

El primer disco de Tom Waits se llamará Closing time (Hora de cierre). Se publica en marzo de 1973, un año después de firmar el contrato con Asylum Records.  

Tiene 23 años. Vive en un apartamento con una sola habitación, en Los Ángeles. Unos meses después se muda al Hotel Tropicana Motor. Ha sido la residencia de muchas figuras del rock, como Jimi Hendrix o Jim Morrison. Incluso el cadáver intoxicado de Janis Joplin apareció aquí, en octubre de 1970. Tom vivirá en el Tropicana durante 8 años. 

La grabación de Closing time es muy rápida. En apenas 10 días está finalizada. Las sesiones transcurren entre las 10 de la noche y las 5 de la mañana, combinando el trabajo duro con los excesos alcohólicos. 

La portada del disco ilustra su contenido: un lugar oscuro, un piano y un hombre recostado sobre él con una mano sobre las teclas, un gran reloj esférico que indica altas horas de la madrugada, una botella de cerveza, un cenicero rebosante de colillas y un vaso con un líquido dorado. 

La canción que abre el disco es Ol´55. Una de sus primeras composiciones. Un homenaje a los viejos automóviles estadounidenses de los años 50 como símbolo de libertad. La versionan un año después los Eagles, que trabajan para la misma discográfica. A Waits no le gusta, pero supone un fuerte apoyo promocional y una gran fuente de ingresos. Tom ha descrito la música de la famosa banda como algo tan excitante “como ver secarse la pintura”. 

Este primer tema del disco es un ejemplo, pero son 12 canciones extraordinarias, con un estilo muy definido. Es la obra de un novato que sabe lo que hace, con raíces en el blues, el jazz y el folk. Muy alejado de las corrientes musicales que dominan el mercado en esta época. 

La aparición de Closing time pasa casi desapercibida. Se vende de forma muy lenta, aunque constante y durante muchos años. 

Tras la salida de su primer elepé, Tom Waits se lanza a la carretera. Se muestra esquivo en el escenario. Fuma un cigarrillo tras otro y apenas mira al público, oculto tras su sombrero. Es un espectáculo teatral en el que únicamente suenan un contrabajista, su piano y su voz aguardentosa. Combina sus inspiradas melodías con narraciones humorísticas, influido por el ingenio de Lord Buckley y Lenny Bruce. 

En la primavera de 1974 comienza a trabajar en su segundo disco para Asylum Records, la compañía discográfica del futuro magnate David Geffen. El productor será Bones Howe, una auténtica leyenda en el negocio. Conecta muy bien con Tom Waits gracias a su amor compartido por el jazz y por el escritor Jack Kerouac. 

The heart of saturday night  aparece en el mercado en octubre de 1974. Su elevada calidad artística es inversamente proporcional al número de ventas. 

Una vez más, Tom Waits vuelve a los escenarios de clubes de striptease y pequeños garitos de jazz. En esta época el personaje es indistinguible de la persona. 

Actúa como telonero de músicos con los que nada tiene que ver, como Frank Zappa. Como es previsible, recibe abucheos y se acumulan las decepciones sobre el escenario.  

Su tercer elepé se grabará en directo, tratando de conseguir la atmósfera mágica de sus conciertos. Algo extraño en una carrera musical que todavía es muy corta. Todas las canciones son inéditas y además el disco es doble. Un verdadero suicidio comercial. 

Se graba el 30 y el 31 de julio de 1975. Se colocan en el estudio sillas, mesas, velas, ceniceros, cerveza, vino y patatas fritas para recrear el ambiente de un bar. El título, Nighthawks at the diner, proviene de una pintura de Edward Hopper. 

Se trata de una hora y cuarto repleta de buena música y prosa poética. Buena parte de las canciones tienen largas introducciones humorísticas. En las letras aparece un paisaje nocturno de restaurantes abiertos las 24 horas, hoteles baratos, áreas de servicio, salas de billar y locales de striptease. 

El doble vinilo se publica en octubre de este 1975. El fracaso es absoluto. No obstante, inicia una extenuante gira que no concluirá hasta agosto de 1976. Realiza dos actuaciones tres noches por semana en clubes a lo largo y ancho de todos los Estados Unidos, sin apenas tiempo de llegar conduciendo al siguiente local de carretera. 

Tom Waits está desanimado por el resultado de sus largas y difíciles giras. Los artistas a los que telonea nada tienen que ver con lo que él representa. El público busca evasión y se encuentran con una especie de vagabundo que retrata la cara oculta del sueño americano. Busca un cambio urgente viajando a Europa. 

En la primavera de 1976 da varios conciertos en un club de Londres. También pasa por Dinamarca, Bélgica, Holanda y Alemania. Parece ser que en el viejo continente aprecian su valor artístico mucho más que en su propio país, pese a que sus referentes son estadounidenses en su gran mayoría. 

Regresa a los Estados Unidos con bastantes canciones como para grabar un nuevo disco. Small Change es su título. Waits lo considera el mejor trabajo de su primera época. Y es verdad que hay canciones enormes. Yo no lo tengo tan claro. Me gustan todos. No sabría por cuál decidirme. 

Las referencias al alcohol están en casi todas las canciones. También abundan los guiños al cine negro, tipos duros, boxeadores, mujeres de alterne, músicos, jugadores de billar… La portada muestra a Tom Waits en el camerino de una stripper. 

Es un disco orientado hacia el jazz. Abundan los instrumentos de cuerda acompañando a su piano. Se graba en apenas cinco días. Se ha convertido en el gran poeta, laureado o no, de la noche americana. 

Small change funciona bastante bien, tanto en las ventas como con las críticas. Por primera vez se sitúa en el Top 100 del Billboard. 

En el verano de 1977 conoce a Rickie Lee Jones. Una joven nacida en Chicago. Ambos han seguido caminos casi idénticos. Ella también es una asidua del Troubadour. Tom se entera de que ha huido de su casa con tan solo 15 años robando un coche y conduciendo hasta llegar a San Diego. Antes le habían expulsado de varios colegios. Huyendo de la miseria, se había prostituido de forma ocasional y recurrido a las drogas con cierta frecuencia. 

Small change ha funcionado demasiado bien en opinión de su autor. No quiere que sus canciones sean un producto, un negocio. No quiere el éxito. Decide crear un disco oscuro, muy duro, con una mayor graduación alcohólica que el anterior. 

Foreign affairs se publica en septiembre de 1977. Justo un año después de Small change. Las ventas son escasas. Para rematarlo, en las entrevistas promocionales se muestra antipático e inaccesible.  

Tom Waits ha tenido puntuales problemas con la ley. Nada serio. Alguna detención por conducir borracho y robar cigarrillos de coches ajenos. Pero en mayo de 1977 los arrestan a él y a su a amigo Chuck E. Weiss en un bar. Les esposan y encañonan por alterar el orden. La versión policial y la suya son diferentes de un modo absoluto. Los agentes afirman que les desafiaron a las puertas del local. Los dos músicos juran que los policías buscaban pelea.  

Los llevan a la cárcel y les multan. Pero durante el juicio, ocho testigos avalan la versión de los acusados. El informe policial es falso. El jurado decide por unanimidad que los dos músicos son inocentes. Waits y Weiss demandan a las autoridades, reclamando 100.000 dólares por daños y perjuicios. Tras 5 años ganan la demanda y reciben 7.500 dólares cada uno. 

Blue Valentine aparece en septiembre de 1978. El punk ha bombardeado la escena musical. Pero a Tom no le afecta. Ahora ha cogido la guitarra eléctrica y el sonido se acerca más al blues de Chicago. 

El inicio del disco es muy extraño. Se trata de una versión de Somewhere, una composición que Leonard Berstein había escrito 20 años atrás para el clásico musical West side story. A Richie Lee Jones, entonces pareja de Waits, le encanta esta canción sobre un mundo mejor, y por eso está aquí. 

Blue Valentine es muy diferente a sus anteriores elepés, aunque su estilo resulte inconfundible. Y los conciertos también cambian. Los recursos teatrales se multiplican. 

Decide abandonar el tabaco y consumir menor cantidad de alcohol. Se hace amigo del actor Sylvester Stallone, que no hace mucho tiempo que ganó un Oscar por Rocky. Tom aparecerá en su película La cocina del infierno, en la que tiene un pequeño papel interpretando a un pianista, que parece autobiográfico. A Waits le gusta la experiencia. 

En marzo de 1979 Rickie Lee Jones publica su primer disco. Funciona muy bien. Tom la acompaña en este verano en su primera gira por Europa. Cuando regresan a Los Ángeles, han dejado de ser novios. Ella estará enganchada durante años a la cocaína y a la heroína, cuya dependencia logrará abandonar al cabo de unos años. Ninguno de los dos ha hablado nunca a los medios sobre su relación. 

En este año finaliza su larga estancia en el Tropicana. Cuando publicó Small Change, tres años antes, tuvo la nefasta idea de poner en la contraportada su dirección y su número de teléfono. Ahora, muchas personas desconocidas y extrañas se acercan hasta allí para conocerle en persona. Otras le hacen numerosas llamadas a cualquier hora del día. Cambia California por Nueva York. Está a punto de cumplir 30 años.  

1979 es el primer año desde que comenzó a grabar discos en el que no aparece ninguno. Estaba a punto de producirse una auténtica Revolución Sonora. Y si todo va bien, lo veremos la semana que viene. 

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