
La Canción de O.
El viento me arrastra de nuevo a la adolescencia.
Cuando el negro brillo de tus ojos me envolvía
con mayor intensidad.
Cuando el mundo para mí era un lugar desconocido
que deseaba conocer, no un lugar desconocido
que desearía olvidar.
Siento cada detalle de tu rostro sagrado.
¿Lo han profanado las lágrimas abriendo surcos
que se alían con el tiempo?
El viento me arrastra de nuevo a la adolescencia.
Cuando tu negra cabellera atrapaba rayos de sol
con mayor intensidad.
Cuando los años aún no habían transformado
el fuego en cenizas y las cenizas
aún no eran fantasmas.
Siento cada detalle de tu cuerpo sagrado.
Tras aquellos tiempos, cuántas veces fue profanado
por el semen de los puercos.
El viento me arrastra de nuevo a la adolescencia.
Pero la negra opacidad de mi tristeza
ha eclipsado tus fulgores.
Apuntes
Entre los pocos poemas que todavía conservo, hay algunos de amor, o más bien de desamor. Este es uno de ellos. Mis versos seguirán apareciendo aquí como lo que en realidad son, una ofrenda para tí, improbable lector.
Y todos ellos estarán dedicados a mi hermano, Carlos Gallego Rojo. Rara vez abandona mi cerebro más allá de unos pocos segundos. Se fue demasiado pronto y con él se llevó una buena parte de lo que era este individuo maltrecho.
No sé cómo le habrá ido en la vida la protagonista del poema. Era, y espero que lo siga siendo, una mujer excepcional. Un amor muy temprano y no correspondido. Una vez más, demostró ser, en aquellos tiempos todavía adolescentes, mucho más sensata de lo que yo nunca seré mientras viva.
Me gustaría conocer tu opinión sobre la poesía en general y sobre este poema en particular. Yo, si he de serte sincero, ya no me reconozco en sus líneas. Ha pasado mucho tiempo. Décadas. ¿Te parece bueno, mediocre, malo…? No dudes en comentármelo. Prometo contestarte.
Creo que lo voy a dejar por hoy. Por el momento, no tengo mucho más que decir. En realidad, tampoco quiero. Espero que en el futuro todo mejore, aunque lo dudo mucho.
Me bastaría con volver aquí la semana que viene.
Amén.

