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Renacimiento de la Fe del Agua Clara- Primera parte

La Prehistoria

Vamos a empezar hablando de Rock and Roll. ¿Qué te parece? 

El título que encabeza este artículo es mi traducción, siempre aproximada, del extraño nombre de la legendaria banda de la que ahora mismo te voy a hablar.  

Su carrera es de las más deslumbrantes, y a la vez de las más tristes, de la historia del género. Fueron como una supernova. Publicaron cinco elepés entre enero de 1969 y diciembre de 1970, es decir, en menos de dos años. Algo impensable a estas alturas del siglo XXI. Y todos ellos excelentes en cuanto a calidad, y “disco de platino” en lo referente a las ventas. Catorce de sus canciones publicadas como singles estuvieron en los primeros puestos de las listas. Y en este escaso par de años vendían en Estados Unidos más discos que los Beatles. Como he leído en un artículo que me encontré en internet, cuyo autor es Pep Alie Otto: “Nadie hizo tanto, (y tan bueno), en tan poco tiempo”. 

Es el grupo americano por excelencia. Todos los subgéneros que nacieron después, basados en las raíces tradicionales de la música de Estados Unidos, les deben mucho. Country-rock, blues rock, southern rock e incluso más adelantehasta llegar a nuestros días, heartland rockroots rockamericana… De ellos dijeron que hacían swamp-rock, “Rock del Pantano”. A pesar de ser cuatro chicos de California, adoraban la música del Sur Profundo, en especial la de la zona de los pantanos de Luisiana. El Bayou. He leído en Wikipedia que fueron “precursores del grunge”, aunque esto ya me parece excesivo. Aunque pensándolo bien, una de las primeras bandas de este estilo surgido en la ciudad de Seattle, se llamaba Green River, como su tercer disco y una de sus canciones multiventas. 

Yo los conocí más de una década después de que hubieran desaparecido, ya que en el momento de su disolución todavía faltaban unos años para mi nacimiento. En los primeros años 80, cuando yo era un niño, los ponían en la radio con frecuencia, y en la televisión anunciaban un “grandes éxitos” en dos volúmenes de 20 canciones cada uno. Era increíble que de una carrera tan corta se pudieran destacar tantos temas, pero lo cierto es que no sobraba ninguno. Al contrario, sus canciones más largas estaban recortadas, privándote de buena parte del disfrute.  

Tuve un amigo, que lo sigue siendo, aunque esté muerto, que en el viejo y falso enfrentamiento entre los Beatles y los Rolling Stones, él tomaba el camino del medio y se quedaba con los californianos. Bruce Springsteen siempre ha dicho que son su grupo favorito. Sé que hay mucha gente, entre los que me cuento, que los adora. A mí me gustaría que hubiera muchos más. Creo que si no los conoces, o solo te suenan, si me haces caso y escuchas su música, me lo agradecerás. 

Dejaré sus días de gloria para la siguiente entrega, y en esta hablaré de lo que llamaremos la prehistoria del grupo. 

John Fogerty, Dough Clifford y Stu Cook, se conocieron en la escuela secundaria de la pequeña ciudad de El Cerrito, en la zona de la bahía de San Francisco. En 1959, cuando los tres tenían 14 años, formaron un grupo instrumental, en el que John tocaba la guitarra, Stu el piano y Dough la batería. Se llamaron The Blue Velvets, como la célebre canción que daría título más adelante a una película de David Lynch, la de “la oreja cortada”. 

Muy pronto hicieron que Tom, el hermano mayor de John, que ya había formado parte de alguna banda, se uniera al grupo para darle más seriedad. Les sacaba cuatro años, y podía cantar y tocar la guitarra. Stu cambió el piano por el bajo eléctrico, y desde que se convirtieron en cuarteto se llamaron Tom Fogerty & The Blue Velvets.  

En 1964 firman un contrato con Fantasy Records, que era un sello independiente de la ciudad de San Francisco, dedicado sobre todo al jazz

Para su primer sencillo, se barajó cambiar su denominación por The Visions, pero al final el dueño de la compañía los rebautizó como The Golliwogs, tratando de que el nombre fuese parecido a los de los grupos ingleses que entonces triunfaban a lo largo y ancho del mundo. Vista hoy en día, la elección no pudo ser más desacertada. Un “golliwog” era un niño negro de los libros infantiles anglosajones, muy popular desde finales del siglo XIX. Muy pronto fue utilizado para comercializar diversos productos, sobre todo un muñeco de trapo fabricado por una compañía inglesa a principios del siglo XX, que alcanzó un gran éxito, pese a sus rasgos grotescos. En los años 60, las asociaciones por los derechos civiles piden que desaparezca el muñeco por ser “una caricatura racista”. Pero la factoría británica no dejó de fabricarlo hasta el siglo XXI, en el 2001, tras 91 años, gran parte de ellos con enormes ventas, siendo el equivalente en muchas casas al “osito de peluche”. 

En 1966 el grupo sufrió un parón obligatorio. John y Dough tuvieron que hacer el servicio militar.  

Al año siguiente, el directivo de la discográfica, Saul Zaentz, con mucho protagonismo en esta historia, de forma muy negativa, les ofreció grabar un disco completo, un “larga duración”, pero les pidió que cambiaran de nombre. 

Como no estaban muy contentos con su apelativo, aceptaron sin mayores problemas. Los cuatro llegaron con decenas de sugerencias. A Zaentz le entusiasmó el nombre con el que iban a pasar a la historia: Creedence Clearwater Revival. 

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